miércoles, 26 de octubre de 2016

Objetivos del Blog

Con este blog lo que se pretende es dar a conocer un poco sobre los fósiles que han sido encontrados en México, así como también se dará a conocer un poco sobre el tema de fósil en general, es decir explicar de una forma sencilla y rápida lo que es y que involucra la palabra Fósil.

Restos de Mamut hallados en Queretaro

Los restos de un mamut, del que destacan unos enormes colmillos –de aproximadamente 1.80 metros de largo- ,  parte del cráneo,  de entre 10 y 15 mil años de antigüedad pero aún en buen estado de conservación, fueron encontrados en el municipio de Huimilpan, Querétaro,  por arqueólogos del  Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) debido a que el lugar es una zona erosionada por los escurrimientos de agua, lo que dejó a la vista los restos arqueológicos.
Los restos se trasladarán al INAH de Querétaro, para que los especialistas evalúen el estado de conservación del fósil y se realicen las labores de recuperación y restauración, como un tratamiento para que pierda la humedad acumulada y después otro para recuperar la dureza de la osamenta y evitar que se desmorone.
Israel Lara, uno de los antropólogos involucrados, menciona que en los últimos cuatro años se han reportado aproximadamente ocho sitios en Querétaro donde se han recuperado restos fósiles, por lo que es importante que los ciudadanos en cualquier ciudad reporten algún hallazgo de este tipo para poder rescatar los fósiles y apoyar entre todos la conservación del patrimonio.

Fósiles encontrados en México.

El estado de Baja California es la región más rica en yacimientos paleontológicos de dinosaurios con 21 localidades, en el cañón de Tamaulipas, se halla el yacimiento más antiguo, cuyos fósiles están fechados en la etapa jurásica temprana, que pertenecen a dinosaurios carnívoros pequeños.
Los fósiles encontrados en México, tienen una antigüedad que va de 199 millones de años en la etapa jurásica temprana y 65 millones de años en el Cretácico Tardío, según la investigación que han realizado los biólogos Guzmán y Gudiño.
En la localidad de San Martín Atexcal en la región de Puebla, se han encontrado huellas que corresponden a la etapa Cretácico Temprano de hace 145.5 millones de años, mientras que la mayoría de los fósiles mexicanos, se registraron en el Cretácico Tardío, con un aproximado de 99.6 a 65.5 millones de años.
En el Rosario Baja California, Rincón Colorado y las Águilas en Coahuila, se han encontrado los fósiles más escasos mexicanos que tienen impresiones de la piel de los enormes reptiles, las cuales son atribuidas a dinosaurios herbívoros, según informa el INAH.
Las primeras descripciones de dinosaurios en el mundo las realizaron en 1820 los naturalistas británicos William Bucklan (1824) y Gideon Mantell (1825).
El primer registro de fósiles de dinosaurios en México lo hizo 1913 el geólogo alemán Erich Haarmann, en Coahuila; derivado de este descubrimiento, también se publicó el primer estudio formal, en 1926, llevado a cabo por el paleontólogo Werner Janensch.
En tanto, el trabajo sobre vertebrados fósiles de México (1969), de Silva Bárcenas, es el primer escrito mexicano que hace una breve alusión a los restos de dinosaurio. En la última década, más de 90 por ciento de las referencias involucran a científicos mexicanos. Esta nueva publicación se propone como un referente para investigaciones futuras, concluyó el INAH.


viernes, 14 de octubre de 2016

Tipos de Fósiles.

De acuerdo a sus características existen los siguientes tipos de fósiles:
Fósiles índice o guía: Estos fósiles corresponden a organismos extinguidos. Son muy utilizados en la bioestratigrafía y se caracterizan por encontrarse en abundantes cantidades, su distribución estratigráfica es restringida mientras que su distribución geográfica amplia.
Subfósiles: Estos pertenecen a organismos extintos o no que se hallan en el yacimiento Reciente o del Holoceno. Se caracterizan por no tener más de 11.000 años de antigüedad.

Problemáticos: 
Reciben este nombre aquellos fósiles de los que no se puede comprobar su origen orgánico.

Pseudofósiles: Reciben este nombre aquellos materiales inorgánicos cuya apariencia es orgánica.
Químicos: Se les llama así a las moléculas que se hallan en el petróleo o sedimento. La estructura de estas moléculas está relacionada con ciertos compuestos químicos que actualmente se producen. Los fósiles químicos ayudan a distinguir ambientes marinos o dulceacuícolas, determinar la presencia de ciertos organismos, establecer métodos particulares de descomposición de partículas y reconstruir el escenario en el que se formó la roca madre.
Vivientes: Estos fósiles corresponden a organismos recientes e incluso actuales que tienen numerosas afinidades del tipo morfológicas con especies extinguidas o bien, que han sufrido a lo largo del tiempo modificaciones morfológicas, generalmente externas.
De acuerdo a su formación se puede hablar de las siguientes clases de fósiles:
Petrificados: estos se forman a partir de las partes blandas o duras de algún organismo. Estas se mineralizan conformando una copia de ellas en una piedra, de manera exacta.
Gelificados: estos se forman tras la incrustación de un organismo en el hielo luego de un proceso de congelación. El organismo se mantiene sin alteraciones a bajas temperaturas por largos períodos.
Compresos: estos fósiles son el resultado de organismos que son depositados en una superficie blanda, por ejemplo barro, que queda cubierta por una fina capa de sedimento.
Incluidos: estos fósiles se forman como consecuencia de que algún organismo quede atrapado en alguna sustancia como el ámbar, a la resina o algo semejante.
Impresos: estos contienen las impresiones de plantas o animales sobre el fango que se endurece hasta transformarse en una roca.


Fuente: http://www.tiposde.org/ciencias-naturales/167-tipos-de-fosiles/#ixzz4N7esC2Fm

¿Qué son los fósiles?

Los fósiles son los restos o marcas de animales extintos, que después de muertos sus cuerpos o marcas de su actividad se han conservado de alguna manera. Los fósiles más comunes se encuentran en las rocas, pero también pueden ser encontrados en el hielo o en el ámbar, savia de los árboles que corría por el tronco y después de un tiempo se endurecía preservando animales o vegetales en su interior. Este material conservado puede ser formado de cualquier tipo de organismo, sin embargo los más comunes son animales vertebrados o que tienen alguna parte dura, generalmente ósea en el cuerpo y que logran superar la descomposición.